No 10 "Cartas Sin Remitente: Ecos de una Victoria Silenciosa"
«El destino baraja las cartas, pero nosotros somos quienes las jugamos.» En la penumbra de mi refugio donde el tiempo parece detenerse, observo cómo el café dibuja espirales de vapor que ascienden como pensamientos fugitivos. Desde que la memoria me habita, he caminado con un pie anclado en la tierra firme de lo cotidiano y otro flotando en el éter de lo improbable —ese reino donde los sueños tejen sus propias realidades y los imposibles se vuelven promesas. La taza humeante frente a mí es un incensario de revelaciones, y cada sorbo conspira con el destino para narrar un capítulo que parece no tener fin. «¿Tiene la vida un propósito mayor que el simple acto de ser vivida?» Me pregunto mientras las espirales de vapor ascienden como oraciones visibles hacia un cielo invisible. La existencia es un libro de páginas infinitas, donde cada amanecer desvela un nuevo folio: las desgracias son notas marginales escritas con tinta invisible, y las alegrías brillan como párrafos iluminados con oro ...